Cada 11 de octubre es una oportunidad para visibiizar la relevancia del acceso universal a estos cuidados.
Desde el año 2021 Chile cuenta con la Ley 21.375 que
consagra como Derecho Universal el Acceso a Cuidados Paliativos, asegurando el
Reconocimiento y Protección de los Derechos de las Personas con Enfermedades
Terminales y el Buen Morir, la que permite aportar al bienestar y contención de
los pacientes y de quienes les rodean a través de una serie de atenciones
centradas en la prevención y el alivio del sufrimiento, mediante la
identificación temprana, evaluación y tratamiento del dolor y otros problemas
físicos, psicosociales y espirituales.
En Chile, desde 2004 existe la garantía GES para pacientes
oncológicos, y con esta nueva legislación se extendió el beneficio a pacientes
con otras enfermedades que requieren este tipo de cuidados, realidad que
responde a un nuevo escenario mundial debido al envejecimiento de la población
y el aumento de enfermedades crónicas y no transmisibles. Según las
estimaciones del Ministerio de Salud, la ley beneficia entre 11 mil y 13 mil
pacientes al año.
Entre los principios y alcances de la ley está el acceso sin
discriminación, la ampliación de la lista de enfermedades cubiertas, el enfoque
integral de las atenciones y la participación de un equipo multiprofesional, lo
que incluye médicos, enfermeras, psicólogos, terapeutas y otros especialistas.
El programa de atención se enmarca en el Modelo de Atención Integral en Salud Familiar
y Comunitaria (MAIS), con equipos de atención primaria encargados de entregar
los cuidados iniciales y coordinar la atención a nivel comunal.
El acceso a los cuidados paliativos comienza a nivel
primario en el CESFAM, donde el equipo evaluará la situación del paciente y
determinará el plan de cuidados más adecuado, para luego activar la coordinación
con la red de salud como hospitales y establecimientos de especialidad, ajustando
la atención según el modelo CPU y la cartera de servicios disponible. Dentro de
todo el proceso el apoyo a la familia es fundamental, por lo que la ley también
incluye el apoyo a los cuidadores y familiares, ofreciendo recursos y
orientación para afrontar el proceso de la enfermedad y el duelo.
