Más de 7 millones de personas ya se han inmunizado desde el inicio de la campaña en marzo de este año.
Durante el otoño
e invierno aumentan los contagios por enfermedades respiratorias y la vacuna
contra la influenza se convierte en una herramienta clave para prevenir cuadros
graves, sobre todo en los grupos de riesgo.
En Chile, las
enfermedades de invierno más habituales son el resfrío común, la influenza, la
faringitis, la bronquitis y el virus respiratorio sincicial. Todas ellas
comparten síntomas respiratorios, pero varían en intensidad y riesgo,
dependiendo de la edad y el estado de salud de la persona. En adultos, estos
cuadros tienden a ser más leves, pero en niños y personas mayores o enfermos
crónicos pueden agravarse rápidamente.
Para reducir el
riesgo de contagio y proteger al entorno, se recomienda, además de otras
medidas de higiene y autocuidado, la vacunación anual contra la influenza, una
herramienta segura y eficaz para prevenir enfermedades graves, especialmente en
personas vulnerables. Esta vacuna cada año se adapta a las cepas más
frecuentes, lo que aumenta su efectividad frente a esta infección respiratoria
aguda que puede derivar en neumonía y otras complicaciones graves,
requiriendo hospitalización.
La vacunación
es completamente gratuita para quienes forman parte de los grupos de
riesgo, ya sean beneficiarios de Fonasa o Isapre. Además, puede realizarse en
centros de salud públicos y vacunatorios privados en convenio con el Ministerio
de Salud.
La vacuna contra
la influenza está disponible para los grupos objetivos en todos los centros de
nuestra red de salud, solo debes llevar tu carnet de identidad. También puedes
estar atento a los operativos territoriales que realizamos cada semana, los que
son informados oportunamente en nuestras redes sociales.
